He pasado mis vacaciones en una pequeña ciudad de una pequeña comunidad autónoma. En los estertores de diciembre acudía a un par de cafeterías donde me cobraban un razonable euro por el café con leche. He vuelto a ellas ya en enero. En una me han cobrado un euro con diez y en la otra un euro con 20 por el mismo producto. Encima, en una de ellas me pusieron la leche fría, pero eso no viene a cuento ahora. Nunca el café me había puesto tan nervioso... y no es la cafeína, es el precio.

Café a un euro
Falleció el primer día de 2008 por un accidente en la cuesta de enero.
D.E.P
Sus desolados consumidores, la cucharilla y los sobrecitos de azúcar le recuerdan. La sacarina y los sobrecitos de azúcar con aforismos ingeniosos también.
La capilla será ardiente, natural o con hielo, a gusto del consumidor.