martes, 29 de abril de 2008

Hasta luego, tiburón

Siempre se van los mejores. Menos mal que hoy no:
Zaplana ha dejado la política para fichar por Telefónica. Seguramente allí haga del teleoperador que, cuando tienes una duda, dice pasarte con un comercial pero te pone una musiquilla horible durante media hora. Y es que lo de Zaplana siempre ha sido tocar los cojones.

¿Y se va para siempre? Eso, según él, no lo sabe nadie:
"Nadie puede decir que pasará dentro de cuatro años, ojalá tuviera una bola de
cristal" (pueden escucharlo
aquí)
No me extraña que desee tener la dichosa "Bola de Cristal". La Bruja Avería debió de ser su gurú:
En fin: adiós, Zaplana. Adiós con el corazón...


... Con el dedo corazón, claro.

martes, 22 de abril de 2008

Cosas sobre las que debería hablar Iker Jiménez y sin embargo no lo hace

La bisabuela y su pelazo

Que sí, que ya lo sé, que llevo mucho tiempo sin postear. Para compensarlo, traigo algo novedoso e inusitado. Vamos, que no es una entrevista con Ruiz Zafón. En EPETECAUN de blog Inauguramos nueva sección. Como buena sección de blog que es, seguramente conste de este único post, pero asín son los blogues. Bienvenidos, pues, a Cosas sobre las que debería hablar Iker Jiménez y sin embargo no lo hace.

Hablaremos aquí de asuntos que darían cosica al mismísimo Tristan Baker. Misterios capaces de vencer la laca para conseguir que a Iker se le ponga el tupé de punta. Incógnitas que dejarían a Carmen Porter con la boca abierta... y eso sí que da miedo.

El tema que nos ocupa hoy son las estaciones de servicio, esa amalgama de gasolinera, cafetería, restaurante y tienda de chinos con aseos que huelen a muerto. ¿Quién no ha pasado nunca por una como la de esta bucólica postal?


De hecho, ¿serían capaces de jurar que no han pasado por ésta misma? ¿Encuentran alguna diferencia entre ésta y el resto de áreas de servicio que jalonan nuestras carreteras?¿No les acompaña una sensación de déjà vu cada vez que entran a una de ellas? Cuando giran su expositor de casettes de Camela y deuvedés porno, ¿no se sienten a la vez en casa y en ningún lado?

En EPETECAUN de blog tenemos una teoría: en el brownie de chocolate deberían notarse lo mínimo las nueces. En caso contrario sería un brownie "de nueces" y no "de chocolate". Por supuesto, también tenemos una teoría para explicar el misterio de las estaciones de servicio: Resulta que el umbral de cada una de estas estaciones no es sino un portal interdimensional que nos conecta inmediatamente con una realidad alternativa. ¿Quiénes han construido tamaño artefacto, cénit de la sofisticación? ¡Yo qué sé!, ¿me meto yo con vuestras cosas, copón? Lo que sí sé es que quien lo hizo utilizó esta maqueta como referencia:

El original fue hallado en una excavación arqueológica sumeria, entre Puente Tocinos y Llano de Brujas, Murcia.
Por supuesto, entre los lectores habrá algún escéptico. Probablemente algún asturiano también, pero ahora mismo me dirijo a los escépticos: ¿Les extraña que cruzar la puerta de una estación de servicio nos lleve a otra dimensión? ¿Cómo se explican entonces que una estación de servicio en Cuenca tenga más que ver con otra en Jerez que con el resto de establecimientos de su provicia? La respuesta es sencilla: estamos en ninguna parte. Claro que quienes idearon este complejo sistema de viajes interdimensionales chachis hacen lo posible por mantener su secreto. Es por ello que los mismos dulces con hojaldre que hay en todas las estaciones de servicio reciben nombres diferentes según su supuesta ubicación.

Por supuesto, los viajes interdimensionales producen efectos secundarios. El cuerpo y la mente quedan descolocados, suspendidos entre dos realidades. La sensación que nos queda cuando visitamos estos lugares es popularmente conocida como una bajona: nos sentimos nostálgicos, melancólicos, agilipollaos. Estas emociones han inspirado a grandes artistas y filósofos.


Por ejemplo, cuando Jean Paul Sartre visitó esta estación, el aislamiento que sintió le inspiró para escribir "El Shell y la nada".
En fin, si tienen pensado visitar alguna de estas estaciones próximamente... aténganse a las consecuencias. Y es que no vean lo cara que está la gasolina.

martes, 25 de marzo de 2008

Desde Polinesia con Pasión (de Cristo): la verdad sobre el chiki-chiki

¡Cariiñooo, ya estoy en caaasaaa! Habíamos parado las máquinas de EPETECAUN de blog durante la Semana Santa porque aquí somos muy de santificar las fiestas, y si las fiestas ya son santas de por sí, ni te cuento.

Por supuesto, como beato que soy, he seguido la prerrogativa cristiana y por motivo de la Pascua he viajado a Tierra Santa: la Isla de Pascua. Bueno, Pascua y alrededores, porque al llegar alquilé un Burro Taxi y me di un garbeo por las islas cercanas. Vamos, que al final me he hecho la Polinesia enterita... Por supuesto, imbuyéndome de sus costumbres: bebí humeantes cócteles de jarras con forma de volcán, me colgué collares de flores, vestí esperpénticas camisas y oriné en las esquinas. Esto último no es costumbre de allí, pero no veas lo diuréticos que son los humeantes cócteles en jarras con forma de volcán.

Mrs. Chan y un servidor en Hawai. Parezco algo mayor, pero es el Jet Lag.

En medio de este proceso de inmersión cultural tuve la revelación objeto de este post. Una verdad que conmocionará a media España. De Polinesia he traído, además de las sombrillitas de los cócteles, el secreto del triunfo del Chiki-Chiki.

Sí, amigos. Resulta que esa melodía que tiene cautivada a media España utiliza oscuras artes con base en ritos paganos para lavar nuestros cerebros y hacernos bailar el brikindans.

“¿Cómo?”, os preguntaréis. Muy sencillo: lo que cuanta Rodolfo Chikilicuatre no es sino un hipnótico mantra polinesio. "Chiki-Chiki" no es sino una deformación de las palabras "Tiki-Tiki": una invocación al Dios Tiki para que desencadene el jolgorio entre los oyentes del himno. Himno que, en su versión original, reza: "¡El Tiki-Tiki mola mogollón: se baila en Bora-Bora y en más de un atolón!".

Amigos, éste es Tiki. Tiki, unos amigos.

Ya lo saben: El Tiki-Tiki se apodera de ustedes, les roba el alma y luego la vende en el rastro. ¿Necesitan más pruebas? Observen al gurú de Rodolfo Chikilicuatre, el gran maestro-guerrero polinesio de la hipnosis danzarina:

¿No pueden dejar de contemplar ese vientre trémulo?, ¿les cuesta retomar el control de su voluntad? ¿Sufren de ligera incontinencia urinaria? Si sólo responden afirmativamente a la tercera cuestión, con una Tena Lady se soluciona, no se preocupen. Pero si la respuesta a las dos primera preguntas es "sí": lo siento, Tiki se ha hecho con ustedes. Ahora forman parte del ejército de zombies que cualquier hechicero polinesio puede manejar a su antojo para explorar con ellos las fronteras del ridículo:


martes, 11 de marzo de 2008

Causas y consecuencias de la victoria del ninja Zeta

Si no han estado estos dos últimos días encerrados en un ascensor a la altura de un subsótano sin cobertura para el móvil y/o la radio, ya sabrán que Zetapé ha ganado las elecciones. Si, por el contrario, han estado estos dos últimos días encerrados en un ascensor a la altura de un subsótano sin cobertura para el móvil y/o la radio, lo siento mucho. Espero que llevasen encima aunque sea un bollicao y una Fanta.


Pero los lectores de EPETECAUN de blog saben que estas elecciones no eran convencionales, que los principales candidatos contaban con ardides propios de los guerreros de las sombras nipones para contrarrestar a su adversario. Primero empezó Rajoy fichando a su ninja. Luego Zetapé se puso las pilas y un pañuelico en la cara. Hasta ahí, todo parecía equilibrado...


¿Por qué, entonces, ha triunfado Zetapé sobre la ninja de Rajoy?


...Porque el candidato socialista se hizo con el códice secreto de los guerreros de las sombras. Un documento de incalculable valor... porque se lo cobraron en yenes, y la verdad es que no sé cómo está el Yen al cambio.


Pero no se preocupen, EPETECAUN de blog reproduce íntegro el tutorial ninja que dio la victoria a Zetapé:


Pueden clickar sobre la imagen para imbuirse de sus secretos. En efecto, está en guiri, pero a Zetapé le bastó con mirar las fotos.
Bien, ha ganado Zetapé pero, ¿qué pasó con la ninja de Rajoy? Buena pregunta, amigos. Ahora se dedica al cine. La prueba, en este yoteví.

lunes, 3 de marzo de 2008

La revancha de Zetapé

Hoy tendrá lugar el segundo y último debate entre los candidatos a presidir el Gobierno que no son Llamazares. No quepo en mí de la emoción y he tenido que pedir prestado otro cuerpo para distribuirme.


Ante la espectacular resonancia que la ninja de Rajoy ha tenido en este periodo de entredebates, los asesores de Moncloa han tomado medidas. Se las ha tomado a Zetapé para hacerle un uniforme que le permita combatir cuerpo a cuerpo con la pupila de Don Mariano.

He aquí al ninja Zeta:


En las dos mañanas que ZP se ha dado libres para preparar la segunda vuelta, el Presidente ha sido aleccionado en defensa personal, desapariciones tras una nube de humo y lanzamiento de shuriken. Asimismo, el candidato socialista ha cursado la optativa "Camuflaje en la foresta II", obteniendo por ello dos créditos y medio de libre configuración.

Para asesorar al presidente en estas materias se ha creado en Moncloa el cargo de Asesor para las cosas del ninjitsu y la ceremonia del té. Aquí vemos al jefe del flamate departamento en el desempeño de sus labores:


Ya lo saben: esta noche combate final entre la ninja de Rajoy y ninja Zeta. Que el zen reparta suerte... y unas buenas hostiacas.


viernes, 29 de febrero de 2008

Lo que venía a ser la "niña" de Rajoy

Todos sabemos que el fuerte de Rajoy no es la dicción. Quizá ello provocó que todo el mundo malinterpretase su discurso final del primer debate.

Todos los medios, así como los enteros, se hicieron eco de aquella "niña" que el líder popular mencionaba... Pero no fue eso lo que Don Mariano dijo. No era tal "niña", sino algo mucho más escalofriante.
Damas y caballeros: he aquí la verdadera "ninja de Rajoy":

Es ella quien, a golpe de Zaplana... perdón, de katana, habrá de salvarnos de la crisis económica, la homosexualidad, el secesionismo y Joaquín Sabina. Es nuestra Heraldo de la Libertad.