lunes, 4 de febrero de 2008

Desafíos de la ciencia contemporánea

Que sí, que sí, que en estos tiempos la ciencia avanza que es una barbaridad… pero aún hay fronteras que los más avezados investigadores no han podido cruzar ni con el pasaporte en regla. Hablamos de incógnitas cuya explicación escapa a las teorías más avanzadas. Ni la física cuántica, ni la química de Brad Pitt y Angelina Jolie pueden encontrar respuesta a estos enigmas…

A saber, ¿cuándo es el momento de tirar el tubo de pasta de dientes?, ¿por qué siempre parece que podemos sacar un poquito más?

Las preclaras mentes que hallen respuesta a estas incógnitas serán los premios Nobel del futuro.

5 comentarios:

Don excmo dijo...

Lo peor es que la mayoría empieza a apretar el tubo desde la mitad o desde arriba cuando debería de hacerse desde abajo; es decir, de abajo hacia arriba progresivamente, no empezando por arriba para luego ir hacia abajo, etc. Es todo un arte.

Don Excmo

PD: cada vez ponen más letras en la verificación de la palabra al publicar un post. Un día de estos vamos a tener que escribir el padre nuestro o el himno de España. Ah no, verdad que el himno de España no tiene letra...

illo illo dijo...

Un tubo de pasta de dientes es igual que la picha de un quiceañero: por muy exprimida que esté siempre, si hay voluntad, se puede sacar una pizca del banco elixir

quefuerteturollo dijo...

yo diría más...cómo se pueden meter esas rallitas verdes dentro de la pasta blanca y que salgan perfectas , rectas y sin cruzarse...¿

Javi Chan dijo...

-Don Excmo: está usted en lo cierto, la gente carece de método para desempeñar ciertas labores. No descarto hablar sobre ello en próximas ediciones de "desafíos de la ciencia".
En cuanto a lo de la verificación de palabra, creo que la voy a eliminar: tardo más en escribir la palabreja que el comentario.
-Illo, illo: una metáfora perfecta. Como una buena canción romántica: pegadiza y (sobre todo) pegajosa.
-Vecina, para satisfacer tu curiosidad, adjunto esquema:

http://img251.imageshack.us/img251/3096/tubo0qp.jpg

Álvaro dijo...

No es por ponerme medallas, pero creo que soy capaz de apurar al máximo los tubos de dentífrico, en especial los clásicos amarillos de binaca, de cuello de plástico bastante flexible. En ocasiones, es posible que haya que valerse de los dientes para doblegarlo, pero todo es mejor que permitir que nos escamotee la pasta.